Pablo empieza el "cole de mayores" la semana que viene. Entre las varias cosas que tengo que preparar se encuentra un cojín para que puedan echarse la siesta. Utilicé un relleno que tenía por casa y compré una tela de coches (le encantan) de un color sufrido y en cuanto tuve un momento, este fue el resultado.
La trasera no lleva ni botones ni cremallera para evitar que se haga daño. La verdad es que es tan sencillo coser así los cojines que no sé si voy a hacer alguno más con cremallera. En ocasiones, la tela se desgasta por donde está el cierre y cuando la funda es un trabajo de patchwork que te ha costado mucho hacer, da pena.
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